Información legal

Política de privacidad

Qué datos tuyos llegan hasta mí, para qué los uso, cuánto los guardo y cómo puedes reclamarlos.

Quién trata tus datos

  • Responsable: Enrique Martínez González
  • NIF: 45.634.293-Q
  • Dirección: Policlínica Almansa, calle Corredera, 106, 02640 Almansa (Albacete)
  • Contacto para asuntos de protección de datos: drqiqe@gmail.com

Qué datos recojo y por qué

Si me escribes por WhatsApp

Recibo tu número de teléfono, tu nombre de perfil y lo que decidas contarme. Lo uso para responderte y para valorar si tiene sentido que vengas a consulta. La base legal es tu consentimiento: eres tú quien inicia la conversación.

Conviene que sepas cómo funciona ese canal: WhatsApp es un servicio de Meta Platforms Ireland Ltd. El contenido de los mensajes va cifrado de extremo a extremo, pero los metadatos —quién habla con quién y cuándo— los gestiona Meta según su propia política, no la mía.

Por eso te pido que no mandes por WhatsApp informes completos, resonancias ni analíticas. Cuéntame lo justo para orientarnos, y el detalle lo vemos en consulta.

Si usas el formulario de la web

El formulario no envía nada a ningún servidor. Lo que escribes se queda en tu navegador: al pulsar el botón, la web compone un mensaje con esos datos y abre WhatsApp para que lo revises y lo envíes tú. Si cierras la pestaña sin enviarlo, no queda registro en ninguna parte. A partir de que lo mandas, aplica lo del apartado anterior.

Antes de que eso ocurra hay una casilla que tienes que marcar. Está vacía a propósito y el botón no funciona sin ella: el formulario pregunta dónde te duele y cuánto, y eso es un dato de salud. Para tratarlo la ley pide un permiso explícito, no un «quien calla otorga».

Lo que autorizas al marcarla es exactamente esto: que lo que has escrito, incluido lo que cuentas sobre tu dolor, se envíe por WhatsApp a mi número para que pueda contestarte. Nada más. Ni listas de correo, ni avisos, ni guardarlo para otra cosa. La base legal es tu consentimiento explícito, el del artículo 9.2.a del Reglamento General de Protección de Datos.

Como aquí no hay servidor donde anotar nada, el mensaje que se compone termina con una línea diciendo que has aceptado esta política. Es la única manera de que quede constancia del permiso, con la fecha y la hora que le pone WhatsApp — y sirve en las dos direcciones: también tú puedes mirar esa conversación y ver qué autorizaste y cuándo.

Y si prefieres no marcarla, no pasa nada: escríbeme por WhatsApp directamente o llámame por teléfono. El formulario es un atajo, no la única puerta.

Si vienes a consulta

Ahí sí se abre una historia clínica, con lo que la ley exige que contenga. La base legal ya no es el consentimiento sino la prestación de asistencia sanitaria por un profesional sujeto a secreto (artículo 9.2.h del Reglamento General de Protección de Datos), junto con la Ley 41/2002, de autonomía del paciente. Esa historia se rige por la política de protección de datos del centro donde se pasa la consulta.

Datos de salud

Lo que cuentas sobre tu dolor es un dato de categoría especial. Mientras no hayas venido a consulta —o sea, en WhatsApp y en el formulario— lo único que me permite tratarlo es que tú me des permiso: consentimiento explícito, artículo 9.2.a. En cuanto se abre historia clínica manda otra base distinta, la del 9.2.h, que es la que se explica ahí arriba.

En los dos casos vale lo mismo: sólo lo trato para atenderte, está cubierto por el secreto profesional y no se usa para ninguna otra cosa: ni para publicidad, ni para perfilar, ni para cederlo a nadie que quiera venderte algo.

Cuánto tiempo se guardan

  • Conversaciones de WhatsApp que no acaban en consulta: se borran cuando dejan de tener sentido, y como máximo al año del último mensaje.
  • Historia clínica: el mínimo legal son cinco años desde el alta de cada proceso asistencial (Ley 41/2002, artículo 17), y más tiempo si hay razones asistenciales, judiciales o de investigación que lo justifiquen.

A quién se comunican

A nadie, salvo en tres supuestos: cuando tú lo pidas (por ejemplo, un informe para otro profesional), cuando lo exija una obligación legal, o cuando sea necesario para la asistencia dentro del propio centro sanitario. No hay cesiones comerciales ni venta de datos.

Quién más interviene cuando visitas la web

La web no tiene analítica, ni píxeles de seguimiento, ni publicidad. Todo lo que necesita para verse —tipografías, librerías, imágenes— se sirve desde la propia web, sin pedir nada a otros sitios. Sólo intervienen dos proveedores:

  • Vercel (Vercel Inc., Estados Unidos): el alojamiento de la web. Como cualquier servidor, recibe tu dirección IP y los datos técnicos de cada visita (qué página pides, con qué navegador y a qué hora), porque sin ellos no podría enviártela ni protegerla de ataques. Los trata por encargo mío y sólo para prestar ese servicio. La base legal es el interés legítimo en que la web funcione y sea segura (artículo 6.1.f del Reglamento General de Protección de Datos). Esos datos pueden llegar a Estados Unidos: Vercel está adherida al Marco de Privacidad de Datos UE-EE. UU. y aplica las cláusulas contractuales tipo de la Comisión Europea, que son las garantías que pide el Reglamento para esas transferencias.
  • Google Maps (Google Ireland Ltd.): el mapa de la consulta de la página de inicio. No se carga hasta que pulsas «Ver el mapa»; mientras no lo hagas, no llega nada a Google por él. Es el único elemento que puede instalar cookies de terceros en tu navegador.

Cookies

Esta web no instala cookies propias, ni de sesión ni de análisis, y no guarda nada en tu navegador para reconocerte en visitas siguientes. Las únicas cookies que pueden aparecer son las que instale el mapa de Google de la página de inicio, y sólo si decides abrirlo pulsando «Ver el mapa»: son de Google y están sujetas a su propia política. Puedes bloquearlas o borrarlas desde la configuración de tu navegador sin que el resto de la web deje de funcionar.

Qué puedes exigir

Sobre tus datos tienes derecho a:

  • Acceder a ellos y saber qué tengo.
  • Rectificarlos si hay algo mal o incompleto.
  • Suprimirlos, con el límite de lo que la ley obliga a conservar en una historia clínica.
  • Limitar su tratamiento u oponerte a él.
  • Llevártelos a otro responsable en un formato legible.
  • Retirar el consentimiento cuando quieras, sin que eso afecte a lo que se hizo antes de retirarlo. Basta con decírmelo por el mismo WhatsApp: no hay formulario que rellenar ni plazo que esperar.

Para ejercerlos basta con escribir a la dirección de contacto de arriba, identificándote. Contesto en el plazo máximo de un mes.

Si crees que no he hecho las cosas bien, puedes reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos (aepd.es), que es la autoridad de control competente. Agradezco que me lo digas antes, por si tiene arreglo directo.

Cambios en esta política

Si cambian los tratamientos, los proveedores o la normativa, este texto se actualiza y se modifica la fecha de arriba.

Leer el aviso legal

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